Racing the planet. Namibia

 

 
 
Racing the Planet Namibia
 

 

Distancia:250kms

 

Tiempo: 33:43hrs

 

Etapas: 6

 

Clasificación: 8

 

Año: 12 Mayo 2009
Zona: Sur de Namibia

 

Venía de un año con mucha natación tras el Cruce a nado del Estrecho de Gibraltar en solitario y tenia muchísimas ganas de volver a sentir un viaje de los auténticos. Esa fusión de deporte y aventura que ya comenzaba a extrañar.

Ya había competido en Desierto (sahara) , Montaña (himalaya), Selva Tropical ( Costa Rica) y de las tres, la que más me marcó fue la del desierto. La que más me marcó o en la que peor lo pasé. Quería volver a intentar competir en Desierto. Tenía un poco más de experiencia y me quería quitar la espinita de Marathon des Sables. Así que me puse a buscar carreras en Desierto.

Rápidamente me salió Racing the planet Namibia. 250Kms en 6 etapas en autosuficiencia al sur del país. Fue como amor a primera vista.

Namibia es uno de los países más estables, desconocidos y diferentes del sur de África.

Namibia es sobre todo desierto, con las dunas más alta del planeta y también tiene sabana por la que se mueven aún tribus, como los himba. Allí vive buena parte de la fauna africana, incluidos sus grandes mamíferos, que se encuentran en Etosha, el primer parque natural que se creó en África.

Por todo ello decidí no solo ir a la carrera, si no que haría una ruta con la mochila a cuestas por todo el país. Recorriendo Sossusvlei ( la duna más grande del mundo ), death Vlei, Gamsbert pass hacía el sur. Luego por la costa atlántica a Swakopmund y al final todo el norte con el Parque Nacional Etosha. Acabando en la capital Windhoek.

Un viaje lleno de anécdotas que podría escribir en un libro de viajes. Fue una experiencia sin igual.

Conocí a gente muy peculiar, visité lugares mágicos y disfruté de la soledad en una aventura que me ha marcado para siempre.

Al acabar toda mi ruta por el país me desplacé al aeropuerto para recibir a mis futuros compañeros de carrera. Íbamos a ser siete españoles con ganas de competir y sobretodo disfrutar.

Nos desplazamos al hotel de concentración en la capital del país, windhoek.

Tras el control rutinario del material obligatorio y chequeo médico, nos dirigimos en bus casi ocho horas hasta el Grand Fish river Canyon, el segundo cañón más grande del mundo. De increíble belleza. Acampamos en un sitio idílico justo a diez metros del acantilado. Que vértigo!

Nos repartieron las tiendas de campaña y solo faltaba cenar y dormir. El día había sido muy largo y agotador. Por suerte estaba un poco aclimatado ya que llevaba casi diez días en Namibia.

Al día siguiente ya competíamos. Tocaba estirar un poco ya que se dormía en el suelo y habían muchas piedras. No dormimos muy bien que se diga.

Primera etapa con 40kms por delante.

En la salida corredores como Marco Olmo, Ryan Sanders o Salvador Calvo. Que nivelazo!

Salgo prudente y vamos descendiendo poco a poco el Cañón para adentrarnos en él y reseguir el curso del río, aveces incluso lo cruzábamos corriendo.

Hacía mucho bochorno y la temperatura subía a medida que pasaban la horas.

El grupo se deshizo y me junté con Xesc Teres, un seguro de vida.

El terreno era un rompe piernas por dentro del cañón. Como una ratonera. A veces piedras lisas, otras arena o piedras sueltas. Un sin fin de escenarios. Siempre con la mirada de los buitres que estaban preparados por lo que pudiese pasar.

Al salir del cañón, el camino se hizo un poco más ancho y la calor más fuerte. Los últimos kms costaron bastante. Llegamos en casi 6hrs y el 14 de la general. Para ser el primer día nada mal.

Al llegar al campamento siempre hacía la misma rutina. Hidratar el cuerpo mientras estiraba, me abrigaba bien y preparaba la cena. Antes de dormir dejaba todo en orden para el día siguiente.

Todo lo llevaba bien menos el frío por la noche. Fue mi peor pesadilla. Vaya malestar.

La segunda etapa me iba a ir mejor.

Salimos por una pista pedregosa que no podías ni correr y poco a poco nos fuimos metiendo en rectas muy largas de arena donde se podía ir más rápido. Siempre junto a Xesc y con un ritmo Taca-Taca de menos a más, fuimos avanzando terreno y pasando a corredores. Nos encantaba ir de atrás a delante con el Spanish Express. Íbamos recogiendo a corredores y se iban poniendo detrás nuestro como un tren. Nos lo pasábamos genial cantando y a la vez corriendo fuerte. 40Kms en casi 5hrs.

Al llegar a meta me revisan todo el material obligatorio. Para mí fue una sorpresa ya que eso quería decir que iba Top10. A los diez primeros siempre les revisan la mochila para verificar que lleven todo el material obligatorio. Conmigo no había problema ya que llevaba de todo. Hasta queso, fuet y jamón Ibérico !

Estaba muy motivado y me veía con fuerza. Sólo fallaba la noche. Mira que me abrigaba bien pero hacía muchísimo frio y el suelo estaba lleno de rocas. Siempre hay algo que no controlas. Lo que hacía era sentarme al rededor de la hoguera y así estaba caliente y si me dormía allí mejor.


El tercer día, llegada triunfal del Spanish Express al camp4.

Sabiendo más o menos el terreno y el ritmo de carrera, salimos con la misma intensidad.

De menos a más. Así recogíamos a bastantes corredores que salían muy fuertes pero que al final siempre tenían problemas de deshidratación. El paisaje recuerdo que era muy árido, con el suelo muy seco y duro. Se podía correr muy bien. Los 35kms, no llegaron a las 4hrs y 7 clasificado.

Los campamentos los ponían en sitios espectaculares y el campamento 4 estaba al lado de un estanque con el agua muy fría que me vino de vicio. Me estuve un par de horas en el agua relajando las piernas y charlando con los compañeros.

Llegó la etapa larga, la de 100kms.

Madrugamos mucho para coger un bus a las 3AM y nos llevaron seis horas por una carretera empedrada hasta la salida. Una imprudencia. No pudimos descansar nada y muchos corredores no acabaron esa etapa por destrozar de esa manera la carrera.

La salida se hizo a las 10hrs con un sol que ya picaba y encima entre dunas. Se tenía que hidratar bien para poder llegar de control a control.

De las dunas a paisajes lunares. Estaba fascinado por el cambio radical del paisaje. Me encontraba bien hasta que de repente, Xesc, abandona. Me quedo con él durante diez kms para ayudarlo hasta llegar al control. Me dice que continúe.

Para mí fue un momento muy triste. Estábamos disfrutando mucho de la aventura, quedábamos siempre entre los diez primeros y leíamos muy bien cada etapa de carrera.

Me veía solo a falta de 70kms y no me imaginaba poder seguir sin él. Fue un palo muy grande.

Al verme solo y llevando un ritmo tranquilo durante unas horas, sonaron tambores de guerra a lo braveheart y me puse a correr a un ritmo fuerte.

Muchos Kms en solitario por el desierto del Namib disfrutando de una puesta de sol inimaginable.

Sobre el km80 me encontré con Steve, un Americano que venía de ganar una prueba en la Antártida y juntos pasamos los últimos kms adentramos en la noche mas dura que había sufrido hasta el momento.

Era extremadamente duro ya que de noche por las dunas era muy complicado correr.

Casi al final se hizo mas fácil pero las piernas no podían más. 100kms son muchos kms.

Tras casi 16hrs nos plantamos en meta. Iba a ser la mejor noche de todas. Que bien dormí!! Estaba tan cansado que no noté ni frío ni piedras. Caí redondo.

La penúltima etapa puede que haya sido la mejor etapa que he realizado hasta el momento.

Salí en solitario sin juntarme con nadie. Si no estaba con Xesc, tenía que ir a mi ritmo.

Fue una etapa totalmente de dunas. Y disfruté como un niño pequeño.

La distancia era ideal para salir rápido y poder aguantar el ritmo. Y eso hice.

Dos horas y media de disfrute, pensamientos y sentimientos a flor de piel.

Al ver casi finalizada la carrera me emocioné mucho pensando en Neus y mi familia. Estaba disfrutando tanto que me sentía un privilegiado. Estaba rodeado de dunas e iba muy fuerte. Fueron unos momentos muy especiales.

Y sin darme cuenta, tenía a mis pies la Costa de los Esqueletos y el campamento a un km en bajada.

Sin pensármelo bajé la última duna a un ritmo frenético y así cruzar la meta. Otra vez en séptimo lugar. Nada más llegar me pegué un baño de esos que hacen historia. Ya casi habíamos acabado.

Pero quedaba lo mejor de todo.

Ya estaba todo hecho pero no me conformé.

En la última etapa sabía que aún tenía fuerzas y me decidí a sacar todo lo que me quedaba.

Salí en primera posición junto a Salvador Calvo y Ryan Sanders. Dos de los corredores más en forma que hay. Sólo iban a ser 8kms. Así que los primeros 5kms mantuve el ritmo de ellos y poco a poco se fueron escapando, pero siempre los tenía a vista.

Fue todo un lujo poder compartir kms con ellos dos y encima quedar delante de Marco Olmo. Palabras mayores.

Quedé tercero ese día y un meritorio octava posición de la general tras 33hrs43min.

Más contento no podía estar.

Sin saberlo había realizado uno de los mejores viajes con carrera que he realizado.

Namibia siempre quedará en mi memória.

Racing the planet. Namibia

5 thoughts on “Racing the planet. Namibia

  • 1 junio, 2009 at 1:49 pm
    Permalink

    Supongo que cualquier cosa que te digamos se queda corta…en tu cara se puede leer todo lo que no se puede escribir. Enhorabuena crack !! Vaya ambientazo que teníais en la haima 😉

    Reply
  • 1 junio, 2009 at 3:49 pm
    Permalink

    hey campeones!!

    la verdad es que nos lo hemos pasado muy bien, y encima hemos sufrido un rato!!

    gracias por vuestro apoyo!! sois los mejores!!

    nos vemos

    Reply
  • 1 junio, 2009 at 9:18 pm
    Permalink

    Xavi , que mas se puede decir, estoy contento de que esteis de vuelta , y ahora ya tengo ganas de coincidir con vosotros para que me expliqueis esas experiencias, sensaciones, etc.

    Paco Robles.

    Reply
  • 1 junio, 2009 at 10:08 pm
    Permalink

    Máquina! Que envidia de aventuras! Veo por ahí también alguna otra cara conocida! Felicidades y a por más!

    Reply

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *