JUNGLE MARATHON. Brasil

 

 
JUNGLE MARATHON
Distancia: 220kms
Etapas: 6 dias
Tiempo: 35:28horas
Clasificación: 2
Año: 7 Octubre 2010
Zona: Pará, Amazonas, Brasil

Miedo no, pánico era pronunciar Jungle Marathon. Era un reto muy difícil pero no imposible.

Desde la operación de menisco tras el UTMB supe que tenía que plantearme un reto auténtico para poder entrenar fuerte y coger la forma lo antes posible.

Todo era bastante nuevo en cuanto a material obligatorio. Sobre todo la hamaca para dormir y la mochila con bolsa estanca para cruzar ríos nadando. Cosas curiosas.

También me pidieron un montón de vacunas. En la Selva del Amazonas hay muchos insectos y enfermedades.

Intenté llevar todo el material obligatorio y la comida justa para que la mochila no fuera del todo pesada pero siempre me paso de peso. Menos mal que a medida que se va corriendo cada etapa se va vaciando.

La Jungle Marathon está considerada como la carrera de ultradondo por etapas en autosuficiencia más dura del planeta. Ya que son 220kms en 6 etapas con una humedad del 100%. Todo el día vas mojado y el sol es abrasador. No se como lo hice tan bien.

El 3 de Octubre del 2010 salimos hacia Brasil.

Formamos un equipo de 4 corredores ( Jaume Tolosa, Cyrus Parvine, Albert Bosch y yo mismo).

Nos llamamos Jungle.cat y competíamos en la modalidad individual y por equipos.

Neus vino de voluntaria. Eso fue lo mejor del viaje. Vaya compañerismo.
Llegamos a Río de Janeiro una semana antes para aclimatar y de paso descubrir esa magnífica ciudad. Con el Cristo Redentor, declarado una de las 7 nuevas maravillas del mundo, el Pan de azúcar o la playa de Copacabana o Ipanema. Y de paso coincidimos con mi hermana para pasar unos días juntos de playa y turismo.

La verdad que me encantó poder entrenar con, más o menos, el clima que encontraríamos en la selva y disfrutar de una ciudad con mucha magia.

A la semana volamos rumbo hacia Santarem, las puertas del Amazonas. Y nada más aterrizar cogimos un bus hasta Alter do Chao, donde era el punto de quedada con la organización y la salida en barco remontando el río Tapajos durante más de dos días.

Una de las experiencias del viaje. Dos días durmiendo en hamaca colgado dentro de un barco de dos plantas al estilo Mississippi viendo en todo momento la selva a tu alrededor, impacta mucho.

Llegamos al campamento Itapuama y nos hicieron un pequeño test de supervivencia para el buen transcurso de la carrera. Primeros auxilios, tipos de serpientes, arañas, insectos… cogimos un poco de respeto desde ese momento. No era ningún juego.

Al día siguiente ya comenzamos a correr.

La primera etapa eran solo 15kms pero fue muy dura. La organización nos obligó a parar en cada avituallamiento 15 minutos por nuestra seguridad. La humedad era del 100% en la selva y no querían que nos deshidratáramos. Fue un acierto.

Vimos la dureza de la prueba. Y también vimos que con Jaume Tolosa hice buenas migas.

La selva es una pasada. Todo el rato pendiente de cortes, arboles con ramas que pinchan, serpientes, arañas de palmo y medio… Todo eso influyó a que el primer día ya hubieran descartes de corredores con tan solo 15kms. Era un goteo de corredores que abandonaban. Tardé 3hrs en acabar la etapa y quedé en puestos de cabeza.

El segundo día se salía desde el campamento Doña Irene hasta Paraíso. 24kms nos esperaban por delante en medio de la Selva.

Bastante mas técnica que la anterior etapa ya que pasamos por los esperados swam. Ríos llenos de barro y lodo donde habitan todos los bichos raros de ese entorno. Un olor putrefacto y denso. Pero adentrarse por aquellos caminos hacía el interior de la Selva no se puede describir. La velocidad es mínima y has de sortear ramas, troncos y estar pendiente de la profundidad ya que a veces es mucha y se convierte en arena movediza. Mucho desgaste.

Durante el resto de la etapa no podías tocar ningún árbol por que tenían muchos pinchos, habías de mirar siempre al suelo ya que los agujeros se camuflaban con las hojas…estilo Apocalypto total.

Menos mal que siempre iba con Jaume, mi ángel de la guardia. Y luego en el campamento nos lo pasábamos en grande colgados de las hamacas, contando aventuras e incluso cantando con el resto del equipo.

Poco a poco los kms sumaban y la tercera etapa eran 35kms.

Teníamos que llegar a Pini cruzando varias aldeas y mucha selva densa, saltando árboles y mucha maleza. Tardamos 6hrs 30min. Los lugareños nos miraban como si fuéramos de otro planeta. Llevábamos mochilas cargadas de material, ya sea técnico como alimentario.

Incluso en algún campamento robaron bambas de corredores. Nosotros las metíamos hasta en la hamaca por precaución.

En esta etapa vimos que incluso con todas las penurias de correr dentro de la Selva era mucho mejor que correr a cielo abierto. El sol te aplaca mucho. Y más cuando vas corriendo fuerte y el agua escasea.

La cuarta etapa de campamento Pini a campamento Taurifue. Fue rapidísima.

Ya estaba en segunda posición de la general junto a Jaume y tenía que asegurar esa meritoria plaza. A primera hora, en el campamento, te preparas la mochila, la ropa, desayunas e intentas salir lo más cómodo y preparado para afrontar cada etapa. Y justamente en esta, la salida estaba a solo diez metros de un río que teníamos que cruzar a nado.

Era absurdo, pero es la magia de Jungle Marathon. Igualmente durante todo el día ibas empapado.

Siempre intentaba salir delante y más en esos tramos de ríos. Me encantaba saltar al agua, nadar y llegar el primero al otro lado del río. Me motivaba mucho.

Tardamos poco mas de tres horas para los 24kms de ruta.

Neus siempre dormía en su hamaca al lado mío, pero para la etapa de 90kms se tuvo que ir en medio de la selva con ocho militares para cubrir un avituallamiento. Fue algo difícil de asimilar. Estaba muy pendiente de ella durante toda la carrera ya que era una situación muy dura para todos. Así que en la etapa reina quería ver por donde estaba. Mi obsesión era verla.

Salimos muy fuertes. Jaume quería llegar en menos de 15hrs y había que apretar. Alguna pérdida por el camino, algún río que cruzar a nado y muchas caídas. Los agujeros en el suelo estaban siempre llenos de hojas y las trampas eran naturales. Nos quedamos sin agua por el km40 y nos preocupamos mucho. Nos estábamos deshidratando y eso no era bueno, hasta que por fin vimos a Neus con ese arsenal de agua. Una ilusión enorme. Llenamos los bidones, un besito y a seguir corriendo. Extra motivado.

Durante todas las etapas corríamos por en medio de la selva y en el km50 de la etapa reina, salimos de ella. Y que malo. A cielo abierto hacia un calor insoportable. Nos faltaba agua y el terreno era muy duro. Incluso llovió. No podíamos correr con el barro en las bambas y se quedó un bochorno impresionante.

Al llover comenzaron a salir abejas del suelo y durante dos kms tuve que apretar los dientes para intentar que no me picaran. La verdad que fue una situación muy incomoda.

En el km60, decidimos comer un puré y parar a descansar un poco. Estábamos un poco tocados.

Se nos hizo de noche. Frontal y a correr por caminos sin ninguna luz más que la nuestra.

En ese ambiente solitario surgió la anécdota de la etapa.

Nos siguió un hombre con libros en la mano durante más de media hora corriendo y un chaval en bici casi 1 hora. Todo esto de noche. Éramos algo raro en ese escaparate natural y querían formar parte de el, supongo.

Tras casi 15hrs de etapa llegamos a la desembocadura de un río. Ya quedaba muy poco para meta. No nos hacía ninguna gracia volvernos a mojar otra vez y menos a la una de la madrugada, pero se tenía que hacer. Al final llegamos a meta tras la última playa. Personalmente llegué muy tocado. Coloqué la hamaca, tenía los pies destrozados, infectados, llenos de arena y con pinchos clabados. Pero estaba a mínimos. Me dormí en dos minutos.

Tras la etapa larga tuvimos un día de descanso y la verdad que me vino de maravilla.

Bañarme en el río, estar con Neus y ver como llegaban corredores era de película. Y encima la mochila para el último día no pesaría casi nada.

Todo el equipo estaba bastante entero y estábamos en primera posición. Una alegría máxima.

Salimos del último día con 32kms por delante hasta de Alter do Chao. La soñada meta.


Nunca me hubiera imaginado lo que sentí en esas últimas horas de dureza tras correr durante más de 200kms por la selva. Es algo que no se imagina uno cuando está en el sofá de casa.

Tenía muy claro que la segunda posición nunca se me escaparía de las manos, ya que en toda la carrera iba muy bien resguardado de Jaume Tolosa y no me hubiera dejado nunca decaer o abandonar. Además, teníamos a mas de 4 horas a los perseguidores.

Así que salimos como siempre, a un ritmo vivo y sin pausa. Tenia que hacer la zancada larga y precisa, ya que Jaume tiene unas piernas muy largas y eso era un inconveniente para mi. Pero ningún problema. Hacía dos en vez de una.

Sorteamos el terreno arenoso con pequeños ríos sin problemas , hasta que llegó el duro sol.

Nos quedaban más de 2 horas para finalizar e íbamos muy fuertes, incluso había puntas de 15kms/hora.

En cada control de paso parábamos a beber, en ocasiones 3´5litos cada 10kms, muy duro el clima. Humedad y calor fuerte.

En el último control ya empezamos a disfrutar nuestra victoria personal, ya que ninguno de los dos nos imaginábamos llegar segundos en esta prueba tan dura.

SEGUNDOS DE LA JUNGLE MARATHON!! gritábamos y nos emocionamos. Se caía la lagrimita.

Hasta aquí todo iba como lo habíamos planeado.
Pero justo a 700mts, teníamos a Andrew, de Colorado (USA), un atleta fortísimo, que había dejado su trabajo y su casa para entrenar la competición en Florida y así ganarla.

Cada día llegaba antes que nosotros a meta, estaba muy entero. Pero teníamos algo pendientes.

Faltando 2kms para la meta y viendo lo fuertes que estábamos, decidí ir a por ello.

Por que no llegar el último día primeros, pasando a un corredor de tanto nivel?
Y en esas que cambiamos el ritmo. Le recortábamos segundos paso a paso. Andrew se giraba y aceleraba, pero íbamos como motos. Sabíamos que no iba a cambiar nada en la clasificación pero también sabíamos que seria un final soñado y lo dimos todo para que se realizara.

En tres minutos ya era nuestro, lo pasamos y lo dejamos atrás, medio abrumado. El si que no se esperaba ese final de carrera.

Comenzamos a ver casas rurales, nos mirábamos, era increíble. La gente nos empezaban a aplaudir, ya faltaba poco, el último km de gloria. Jaume se frotaba los ojos y yo no me lo creía. Íbamos volando por la arena de Alter de Chao, hasta que tocamos asfalto.

Era nuestro, el segundo puesto y la gloria de llegar primeros el último día.

Nos cogimos las manos como cada día hacíamos y entramos a meta. La gente nos aplaudía, nos hacían fotos. Nosotros llorábamos y llorábamos. Habíamos compartido una gran aventura de siete días y disfrutado de los pueblos y las gentes de la región de Pará en la Selva del Amazonas.

A lo lejos vino Neus, que desde el barco, había visto la gran remontada. No se lo creía. Fue nuestro gran apoyo en carrera y la sonrisa de Brasil.

Personalmente y desde que me propuse correr en la Jungle Marathon, justo dos días después de la operación de menisco, he disfrutado de un gran sueño que se ha hecho realidad.

Y encima haber formado un grupo tan humano como hicimos con Jungle.cat remató la faena.

A veces los sueños se hacen realidad. Pero hay que sudar mucho.

 

 

 






































JUNGLE MARATHON. Brasil

11 thoughts on “JUNGLE MARATHON. Brasil

  • 20 octubre, 2010 at 12:35 am
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    Felicidades equipo!! Vaya papelazo habéis
    hecho!!!
    Que bonito es ver realizado los sueños!!!
    Ya os imagino llorando… Tomaaaaa! Y que se note!! Ganadores de la última etapa!! Jajajaja!
    Felicidades a todos nuevamente y a la señorita sonrisa infinita!! Que deunidó lo q le toca sufrir siempre!! :-)

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  • 20 octubre, 2010 at 7:17 am
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    Soñar es Gratis y Vuestro Trabajo Hacerlos Realidad
    Enhorabona Xavi i Compañia ,ara a Disfrutar!!!!!!!!!
    Salutacions
    Alex

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  • 20 octubre, 2010 at 9:59 am
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    Enhorabuena, sinceramente, a ti y al grupo. Lo vuestro es memorable: proyecto alucinante, componentes climáticos y fauna que nos producía escalofríos con solo leerlo,… pero una ilusión es una ilusión y la vuestra era esa, a pesar de los pesares. Realizada, sufrida, momentos de todos los colores supongo, pero bueno, aun os permitisteis superar a los militares y al crack este que mencionas. Un abrazo por tu/vuestra ilusión. Ramon

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  • 22 octubre, 2010 at 3:39 pm
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    Osti Xavi llastima que per feina he tingut molt problermes i no he pugut seguir-la tot el que hem ves agradat. MOLTES FELICITATS UNA GRAN CURSA.

    A DISFRUTAR.

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  • 24 octubre, 2010 at 6:14 pm
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    Un inmens plaer corrrer tota la cursa amb tu! Ets un crack i recordaré l'arribada a Alter doChao tota la meva vida!!!

    Jaume

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  • 25 octubre, 2010 at 2:20 pm
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    carai, aquest final és d'aquells que toquen la fibra. Com bé dius, anar amb en jaume és com una mena de gran garantia, però segur que per ell tu també ho vas ser. Moltes felicitats.

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  • 29 octubre, 2010 at 5:32 pm
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    Gran cursa i millor final. L'enhorabona als 4!! estoy con ser13gio: crónica ya POR FAVOR!!!

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